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כל ישראל ערבים זה לזה

"Cada judío es responsable el uno por el otro"

El Congreso Judío Mundial (CJM) es la organización internacional que representa a comunidades y organizaciones judías en 100 países del mundo. Aboga en su favor ante gobiernos, parlamentos, organizaciones internacionales y otras confesiones. El CJM representa la pluralidad del pueblo judío y es políticamente apartidarlo.

La frase talmúdica Kol Israel Arevim Ze laZe ("Cada judío es responsable el uno por el otro") representa la razón de ser del CJM. Desde su fundación en 1936, en Ginebra, Suiza, el CJM ha estado a la vanguardia de la lucha por los derechos de los judíos y sus comunidades en todo el mundo.

El CJM, el "brazo diplomático del pueblo judío,” desde su creación ha participado activamente en innumerables campañas: defendiendo que se haga justicia a las víctimas del Holocausto y sus herederos, como el pago de indemnizaciones por las privaciones sufridas bajo los nazis; protegiendo el recuerdo del Holocausto; obteniendo la restitución de propiedades judías robadas, o indemnización por las mismas, y negociando un acuerdo con los bancos suizos por activos retenidos en las denominadas cuentas "dormidas"; organizando campañas por el derecho de los judíos soviéticos que así lo desearan, a emigrar a Israel o permanecer allí y practicar libremente su religión; desenmascarando al presidente de Austria y ex Secretario General de Naciones Unidas Kurt Waldheim por mentir sobre su pasado en la guerra; oponiéndose al antisemitismo y a la deslegitimación de Israel; y apoyando permanentemente al Estado y pueblo de Israel en su lucha por una convivencia en paz con sus vecinos.

Durante décadas, el CJM también ha mantenido relaciones de privilegio con la Santa Sede generando diálogo con la Iglesia Católica romana. El Congreso también se ocupa de promover las relaciones interconfesionales con otras iglesias cristianas, representantes de comunidades islámicas, y otras religiones.

Encabezado por su presidente Ronald S. Lauder, el Comité Ejecutivo del CJM se reúne regularmente para tratar los asuntos de la organización. El Consejo Directivo del CJM se reúne anualmente, y su Asamblea Plenaria, que se realiza cada cuatro años, reúne a delegados de todas las comunidades judías y organizaciones afiliadas para elegir a los líderes del CJM, y fijar la política para el Congreso.

El Congreso Judío Mundial congrega a los órganos nacionales representativos de las comunidades judías de 115 países del mundo, así como a organizaciones judías regionales e internacionales.

Los órganos regionales afiliados al CJM son: Congreso Judío Africano, Congreso Judío Euroasiático; Congreso Judío Europeo; Congreso Judío Latinoamericano; Congreso Judío Mundial -Israel; y Congreso Judío Mundial -Norteamérica.

Las siguientes organizaciones judías internacionales también son miembros del CJM:

Anti Defamation League; B'nai B'rith Internacional; Conferencia de Rabinos Europeos; Conference of Jewish Material Claims Against Germany; Hillel; Consejo Internacional de Mujeres Judías; Comité Judío Internacional para Consultas Interreligiosas (IJCIC); Organización Internacional de Mujeres Sionistas (WIZO);  Unión Mundial de Estudiantes Judíos (WUJS); Organización Sionista Mundial / Agencia Judía para Israel.

El filántropo internacional, inversor, coleccionista de arte, y ex funcionario público, Ronald S. Lauder es presidente del Congreso Judío Mundial desde junio de 2007. El Presidente Lauder también demuestra su profundo compromiso con el judaísmo a través de un extenso menú de emprendimientos filantrópicos que abarcan todo el mundo.

Como Presidente del CJM, el Lauder se ha reunido con innumerables jefes de Estado y de Gobierno, y con representantes gubernamentales, para plantear los asuntos de mayor preocupación para los judíos y sus comunidades internacionales. Cree firmemente en la importancia de apoyar a Israel, especialmente en épocas en que el Estado, y sus ciudadanos son objeto de ataques, alentando y ayudando al mismo tiempo a desarrollar vibrantes comunidades judías en todo el mundo.

Desde 1983 hasta 1986, Ronald S. Lauder ocupó el cargo de Secretario de Defensa Adjunto para Asuntos Europeos y NATO (Organización del Tratado del Atlántico Norte). En 1986 fue nombrado por el Presidente Reagan Embajador de los Estados Unidos en Austria. Durante el ejercicio de su cargo estableció sólidos vínculos diplomáticos entre los dos países si bien personalmente repudiaba a Kurt Waldheim quien se convirtió en Presidente de Austria.

La experiencia de Ronald S. Lauder en Austria aumentó su profunda admiración por su herencia judía y su compromiso con la misma. Posteriormente trató de revitalizar la vida judía en Europa Central y del Este en comunidades que habían sido devastadas por el Holocausto y quedaron suprimidas bajo el comunismo. En 1987, creó la Fundación Ronald S. Lauder, que actualmente patrocina 37 escuelas, campamentos y centros comunitarios judíos en Austria, Bielorrusia, Bulgaria, República Checa, Alemania, Hungría, Polonia, Rumanía, Eslovaquia y Ucrania. Los esfuerzos del Embajador Lauder han estimulado a miles de jóvenes judíos a recuperar su herencia judía.

El Sr. Lauder también creó un Programa Internacional de Intercambio Estudiantil entre alumnos de escuelas secundarias judías de Nueva York y Viena, que se ha expandido y actualmente incluye alumnos de Berlín, Budapest, Praga, San Petersburgo, Sofía y Varsovia.

En 1997, el Sr. Lauder fue elegido Presidente del Fondo Nacional Judío y después de diez años en esa función se convirtió en presidente del Directorio. Desde 1999 hasta 2001 el Sr. Lauder fue Presidente de la Conferencia de Presidentes de las Principales Organizaciones Judías Norteamericanas

La pasión del Sr. Lauder por el arte y su compromiso con la justicia lo impulsaron a crear y liderar la Comisión para Recuperación de obras de arte que ha ayudado a promulgar legislación internacional para recuperar obras de arte robadas por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. La comisión continúa ayudando a recuperar importantes pinturas y entregarlas a los herederos de sus propietarios legítimos.

En 2008, el Sr. Lauder fue elegido presidente de la Organización Mundial de Restitución a Judíos.

Ronald S. Lauder también es presidente del Consejo del Patrimonio Judío; Director de la Junta Internacional de Gobernadores de la Sociedad internacional de Yad Vashem; Miembro del Consejo de Estados Unidos en Memoria del Holocausto; miembro del directorio del Seminario Teológico Judío; miembro del Directorio de American Jewish Joint Distribution Committee; miembro del Consejo Directivo de la Fundación de la Liga Antidifamación; miembro del Consejo Directivo de The Abraham Fund; presidente del Consejo Directivo de los Archivos Sakharov en la Universidad Brandeis y miembro de la Junta Internacional de Gobernadores del Museo de Tel Aviv. El Sr. Lauder ha apoyado enérgicamente a The Shalem Center desde su fundación. También es presidente honorario del Consejo Directivo del Museo de Arte Moderno.

El CJM tiene una cantidad de prioridades clave: se opone activamente a todas las formas de antisemitismo y racismo; lucha por preservar la memoria de la Shoá para futuras generaciones y para que se haga justicia para las víctimas del Holocausto y sus herederos; apoya a Israel y se opone a la creciente deslegitimación del Estado; se opone a la amenaza que plantea el actual régimen iraní; alienta las relaciones interconfesionales; hace campañas por justicia para los judíos de los países árabes; y garantiza el bienestar de las comunidades judías de todo el mundo.

Antisemitismo

El antisemitismo sigue siendo un fenómeno profundamente arraigado en muchas democracias, a pesar de los esfuerzos de gobiernos y organizaciones no gubernamentales de hacerle frente. Además del antisemitismo "tradicional" se están manifestando cada vez más nuevas formas y expresiones de antisemitismo en todo el mundo.

Asuntos comunitarios

El rol central del CJM es mantener permanente contacto con todas las comunidades afiliadas del mundo, responder a sus necesidades comunitarias, culturales, educativas y religiosas específicas, facilitar el contacto entre comunidades, y aportar -especialmente a las comunidades pequeñas y aisladas - la ayuda necesaria cuando la soliciten.

Legado del Holocausto

Siete décadas después de la Shoá, algunos países aún no han devuelto las propiedades judías robadas a sus propietarios legítimos. El CJM defiende los derechos de las víctimas y sus herederos. También lucha para asegurar que el mayor crimen de la historia de la humanidad no se niegue ni se trivialice.

Diálogo interconfesional

El CJM siempre ha impulsado el diálogo entre las tres religiones abrahámicas -judaísmo, cristianismo, e islam. La cooperación interconfesional puede significar un importante aporte a la paz en todo el mundo y al mejor entendimiento entre las comunidades en nuestras sociedades.

La amenaza iraní

Las ambiciones nucleares de Irán significan una amenaza a sus vecinos y al mundo. Irán es uno de los principales patrocinadores de terrorismo. Los líderes iraníes, principalmente el Presidente Ahmadineyad, repetidamente cuestionan o niegan el Holocausto y amenazan a Israel.

Israel

En todo el mundo se cuestiona constantemente el derecho de Israel a existir como Estado judío. El CJM y sus afiliadas defienden activamente la legitimidad de Israel a todo nivel y apoyan al Estado contra ataques injustos y tendenciosos.

Judíos de países árabes

Se desconoce la difícil situación y las preocupaciones de los judíos que huyeron de los países árabes después de 1948, o aún viven allí. El CJM tiene el compromiso de plantear este asunto ante gobiernos y organizaciones internacionales.

Cuando 230 delegados que representaban a las comunidades judías de 32 países se reunieron en Ginebra, Suiza, en agosto de 1936 para fundar el Congreso Judío Mundial, el peligro era claro y concreto: se perseguía a los judíos de la Alemania nazi y se los privaba de sus derechos, y una creciente ola de antisemitismo estaba afectando a los judíos en toda Europa.

Los objetivos principales de la nueva organización eran movilizar al pueblo judío y a las fuerzas democráticas contra la masacre nazi, luchar por derechos políticos y económicos igualitarios en todas partes, apoyar la creación de un hogar nacional judío en Palestina, y crear un organismo mundial que representara a los judíos basado en el concepto de la unidad del pueblo judío, democráticamente organizado y capaz de actuar en cuestiones de preocupación común.

El Congreso Judío Mundial en 1942, alertó al mundo libre respecto del Holocausto nazi y presionó a líderes norteamericanos y británicos para que tomaran acción urgente en el histórico "Telegrama de Riegner" enviado por el entonces Secretario General del CJM Gerhart Riegner. El CJM creó un comité de ayuda para los refugiados de guerra judíos y cooperó con el Comité Internacional de la Cruz Roja para proteger a judíos en los países ocupados por los alemanes.

Durante la guerra, el CJM encaró el lobby de manera activa ante los gobiernos Aliados para que otorgaran visas a refugiados judíos de Europa y garantizaran la restauración de los derechos de la minoría judía en zonas liberadas por las fuerzas aliadas. En abril de 1945, el CJM logró obtener la liberación de 4500 prisioneras del campo de concentración de mujeres de Ravensbrück a través de negociaciones directas con un alto líder nazi.

Después de la Segunda Guerra Mundial, el CJM realizó esfuerzos para reconstruir las comunidades judías de Europa, brindó ayuda a las personas desplazadas y a los sobrevivientes de la Shoá, presionó para que Alemania indemnizara a las víctimas, y abogó por el castigo a líderes nazis que cometieron crímenes de lesa humanidad.

En 1951, el presidente del CJM Nahum Goldmann creó la Conference of Jewish Material Claims Against Germany para que se ocupara de los reclamos de indemnización. Un año más tarde se firmó el Acuerdo de Luxemburgo con Alemania Occidental. Gracias al mismo, casi 300.000 sobrevivientes judíos del Holocausto han recibido un total de 60.000 millones de dólares estadounidenses en pagos de indemnizaciones y pensiones de Alemania en el curso de las últimas seis décadas.

El Congreso Judío Mundial también encaró actividades de incidencia ante Naciones Unidas y diversos gobiernos para apoyar la creación del Estado de Israel. Después de 1948, el CJM centró su atención en la difícil situación de los refugiados judíos en los países árabes y también atrajo la atención internacional a la situación de los judíos en la Unión Soviética, a quienes en última instancia se les otorgó permiso para trasladarse a Israel o permanecer en sus comunidades, si así lo deseaban, y practicar y expresar su religión libremente.

Bajó la presidencia de Edgar M. Bronfman, que ocupó dicho cargo en el CJM desde 1979 hasta 2007, el CJM reveló el pasado nazi del Presidente de Austria y Secretario General de la ONU Kurt Waldheim. Durante la década de 1990, el Congreso se dedicó a hacer lobby para la restitución de activos de las víctimas del Holocausto retenidas en las denominadas cuentas bancarias "dormidas" en Suiza y otros lugares, y se aseguró de que se devolvieran a sus propietarios legítimos, o que se pagara una indemnización adecuada. Se establecieron comisiones en 17 países para investigar los activos de la era del Holocausto, incluyendo obras de arte robadas, y los fondos recuperados se han usado para apoyar una multitud de programas en todo el mundo.

El CJM también luchó por justicia para los trabajadores forzados - tanto judíos como no judíos - cuyas terribles privaciones no se habían indemnizado durante muchas décadas, y esto dio como resultado la formación de un fondo de 5.000 millones de dólares estadounidenses aportados por Alemania en 2001.

El Congreso Judío Mundial también ha estado a la vanguardia en cuanto a promover un mejor entendimiento con otras religiones, especialmente con la Iglesia Católica, y la organización facilitó el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Israel y la Santa Sede en 1993.

En la actualidad el CJM se ha convertido en la única organización judía genuinamente global, con comunidades y organizaciones afiliadas en más de 100 países del mundo.

La misión del Congreso Judío Mundial es promover la unidad y representar los intereses del pueblo judío, y garantizar la continuidad y el desarrollo de su patrimonio religioso, espiritual, cultural, y social. Entre otras cosas, el Congreso Judío Mundial pretende:

Incrementar la solidaridad entre comunidades judías del mundo y, reconociendo la centralidad del Estado de Israel para la identidad judía contemporánea, fortalecer los vínculos de las comunidades judías y los judíos de la diáspora con Israel.

Garantizar los derechos, situación e intereses de los judíos y sus comunidades y defenderlos dondequiera se los niega, viola o amenaza;

Alentar y colaborar con el desarrollo creativo de la vida judía social, religiosa, y cultural en el mundo, apoyar la educación y la creación de valores judíos. Y garantizar la continuidad judía y la transmisión de su legado de una generación a la siguiente;

Ayudar a las comunidades judías a fortalecer su identidad judía y enfrentar problemas en las esferas política, legal, social, religiosa, cultural o económica;

Representar a las Comunidades Miembro y el pueblo judío en su totalidad y actuar en su nombre ante gobiernos, autoridades gubernamentales, organizaciones y autoridades internacionales e intergubernamentales, organizaciones no gubernamentales, grupos inter confesionales, otras religiones y órganos cívicos;

• Preservar el recuerdo del Holocausto y de los millones de judíos e incontables comunidades judías destruidas durante la Shoá, y abogar en favor de los sobrevivientes y sus familias;

• Combatir el antisemitismo en todas sus manifestaciones y crear conciencia entre el público general respecto de los peligros inherentes en la incitación a la intolerancia, opresión, o persecución religiosa, racial o étnica;

• Alentar, apoyar y participar en el diálogo interconfesional; y

• Alentar y promover la igualdad de género y la participación de los judíos más jóvenes en el liderazgo comunitario y organizacional judío.

El Congreso Judío Mundial se esforzará por cooperar con gobiernos, naciones, organizaciones, e individuos para lograr los objetivos precedentes en el espíritu de paz, libertad, igualdad y justicia.